La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera que una meta de la conservación es el mantenimiento de la actual diversidad genética y de poblaciones silvestres viables de todos los taxones en estado silvestre, a fin de mantener las interacciones biológicas, función y procesos ecológicos (UICN 2002). Las amenazas a la diversidad biológica continúan expandiéndose y las especies deben sobrevivir en ambientes cada vez más modificados por el ser humano. Las amenazas, que incluyen pérdida de hábitat, cambio del clima, aprovechamiento insostenible y presencia de organismos invasores y patógenos, pueden ser difíciles de controlar. Para el caso de Abies guatemalensis, las amenazas a esta especie la han llevado a ser catalogada por la UICN como Vulnerable (UICN 2002) y en Guatemala como en Peligro de Extinción (López 2006). Para asegurar la supervivencia de un número creciente de especies amenazadas es necesario el uso efectivo de una variada gama técnicas y enfoques de conservación complementarios, incluyendo el incremento del uso práctico de técnicas ex situ e in situ. Entre estas técnicas se puede mencionar la reproducción/propagación, bancos de germoplasma, investigación aplicada, refuerzo de poblaciones existentes y reintroducción en los ambientes silvestres o controlados (UICN 2002). En el presente trabajo se propone realizar un reforzamiento para una población de pinabete al norte de Guatemala (ver localidad exacta en apartado 6). Se entiende por refuerzo la incorporación de nuevos individuos en una población ya existente, originarios de la misma población o de otras poblaciones de la misma especie (Iriondo 2011). La razón por la que se considera necesario el refuerzo, es por las características intrínsecas de la especie que están limitando su crecimiento, como las bajas tasas de germinación, el bajo porcentaje de sobrevivencia de estadios juveniles (al parecer menor de 10 ó 30 cm según diferentes autores), baja densidad de individuos juveniles bajo el dosel y/o el estancamiento de este estadio, la poca regeneración natural y el hecho de que las poblaciones estén cada vez más aisladas por la intervención humana, favoreciendo la pérdida de conectividad y diversidad genética entre las poblaciones. En este caso se utilizará material proveniente de dos fuentes: a) plántulas provenientes de vivero, cuyas semillas se obtendrán de poblaciones con mayor variabilidad genética y/o con mayores porcentajes de germinación; y b) árboles jóvenes de la población a reforzar, que presenten proceso de estancamiento. Este tipo de acción y el material seleccionado permitirán aumentar la variabilidad genética de la población y restaurar las zonas deforestadas. Además, se incrementará la densidad de individuos por hectárea y por ende la posibilidad de alcanzar un número mayor de individuos de estadío de adultos productores de semilla, los cuales a su vez darán paso a nuevos individuos. Acompañando a esta intervención, se sugiere en lo posterior realizar reforestación de otras zonas deforestadas colindantes, que permitan conectar la población diana con aquellas más próximas y que sean de la misma especie, evitando así a futuro el riesgo de endogamia por aislamiento de las distintas poblaciones.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera que una meta de la conservación es el mantenimiento de la actual diversidad genética y de poblaciones silvestres viables de todos los taxones en estado silvestre, a fin de mantener las interacciones biológicas, función y procesos ecológicos (UICN 2002).
Las amenazas a la diversidad biológica continúan expandiéndose y las especies deben sobrevivir en ambientes cada vez más modificados por el ser humano. Las amenazas, que incluyen pérdida de hábitat, cambio del clima, aprovechamiento insostenible y presencia de organismos invasores y patógenos, pueden ser difíciles de controlar. Para el caso de Abies guatemalensis, las amenazas a esta especie la han llevado a ser catalogada por la UICN como Vulnerable (UICN 2002) y en Guatemala como en Peligro de Extinción (López 2006).
Para asegurar la supervivencia de un número creciente de especies amenazadas es necesario el uso efectivo de una variada gama técnicas y enfoques de conservación complementarios, incluyendo el incremento del uso práctico de técnicas ex situ e in situ. Entre estas técnicas se puede mencionar la reproducción/propagación, bancos de germoplasma, investigación aplicada, refuerzo de poblaciones existentes y reintroducción en los ambientes silvestres o controlados (UICN 2002).
En el presente trabajo se propone realizar un reforzamiento para una población de pinabete al norte de Guatemala (ver localidad exacta en apartado 6). Se entiende por refuerzo la incorporación de nuevos individuos en una población ya existente, originarios de la misma población o de otras poblaciones de la misma especie (Iriondo 2011). La razón por la que se considera necesario el refuerzo, es por las características intrínsecas de la especie que están limitando su crecimiento, como las bajas tasas de germinación, el bajo porcentaje de sobrevivencia de estadios juveniles (al parecer menor de 10 ó 30 cm según diferentes autores), baja densidad de individuos juveniles bajo el dosel y/o el estancamiento de este estadio, la poca regeneración natural y el hecho de que las poblaciones estén cada vez más aisladas por la intervención humana, favoreciendo la pérdida de conectividad y diversidad genética entre las poblaciones.
En este caso se utilizará material proveniente de dos fuentes: a) plántulas provenientes de vivero, cuyas semillas se obtendrán de poblaciones con mayor variabilidad genética y/o con mayores porcentajes de germinación; y b) árboles jóvenes de la población a reforzar, que presenten proceso de estancamiento. Este tipo de acción y el material seleccionado permitirán aumentar la variabilidad genética de la población y restaurar las zonas deforestadas. Además, se incrementará la densidad de individuos por hectárea y por ende la posibilidad de alcanzar un número mayor de individuos de estadío de adultos productores de semilla, los cuales a su vez darán paso a nuevos individuos.
Acompañando a esta intervención, se sugiere en lo posterior realizar reforestación de otras zonas deforestadas colindantes, que permitan conectar la población diana con aquellas más próximas y que sean de la misma especie, evitando así a futuro el riesgo de endogamia por aislamiento de las distintas poblaciones.
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